Redacción EC

Entre aplausos, y con 63 votos, la Asamblea Legislativa aprobó, la noche del lunes, la nueva “Ley Especial Transitoria para la Atención Integral de la Salud y la Reanudación de Labores en el Marco de la Pandemia COVID-19”.

La ley tiene como objetivo establecer disposiciones para la atención integral de la vida y salud en el marco de la pandemia por COVID-19 y el establecimiento de medidas para garantizar el derecho al trabajo, que permitan la reanudación gradual de las actividades laborales, según información publicada en el tuiter de la Asamblea.

Asimismo, todas las actividades laborales y económicas podrán volver a realizarse en los términos graduales permitidos antes de la emergencia por la pandemia del COVID-19, establecidas en cuatro fases.

Según el Art. 22.- A partir de la entrada en vigencia del presente decreto y hasta que el Ministerio de Educación lo indique, se suspenden en todo el sistema educativo nacional, público y privado, las clases y labores académicas presenciales.

Según la lectura del decreto, las personas sujetas a cuarentena serán:

a. Toda persona proveniente del extranjero que ingrese al país, mientras dure la vigencia de esta ley.

b. Las personas que se consideren casos sospechosos.

c. Las personas definidas como nexos epidemiológicos.

«La ley tiene cuatro fases que se desarrolla en cuatro meses», ha explicado Mario Ponce, presidente de la Asamblea Legislativa.

«Las empresas tendrían que aplicar rigurosos protocolos para poder operar gradualmente», aseguró.

Ponce dijo que la ley establece una regulación «estricta» de «reducción de personal, distanciamiento social de trabajadores, medidas de salubridad y aplicación de protocolos en los centros de trabajo».

«Esta Ley prohíbe las aglomeraciones de personas», señaló Ponce, y que «no autoriza inmediatamente la apertura económica del país», sino que se esta se daría en «un período de 120 días».

El diputado Rodolfo Parker, dijo que “esta ley es una normativa que nos adentra a nuevas formas de convivencia, mientras este virus sea un azote para nuestro pueblo. Es una legislación que contiene protocolos transversales y sanitarios que irán acompañando el retorno y la reanudación a las labores”.

Por su parte el diputado Leonardo Bonilla, señaló que “esta ley que se basa en los protocolos que propuso el INCAE [Instituto Centroamericano de Administración de Empresas. NdR]. Si el presidente de la República la veta, como acá no se ha discutido otra ley de emergencia o cuarentena, mañana no habrá ninguna prohibición para la gente se quede en casa y será su responsabilidad, presidente [Bukele]”.

“Esta ley no es una ley de emergencia, es para regular la emergencia producto de la pandemia Covid-19. Regula normas sanitarias; establece protocolos médicos para la apertura de centros de trabajo; normas de control y fiscalización de los fondos públicos”, destacó el diputado René Portillo Cuadra.

Para el diputado Manuel Flores “el país necesita tranquilidad, entendimiento, el país no necesita más divisiones. Dar nuestros votos por esta ley especial transitoria es para decirle estamos garantizando su salud y la de su familia porque estamos a momentos de iniciar la parte más difícil”.

 

Posición de la presidencia de la República

Con respecto a esta ley, el presidente de la República, Nayib Bukele, dijo que esa es una “apertura económica disfrazada”, y que “no es momento para abrir la economía”.

Agregó la apertura de la economía se dará “que siempre y cuando nos comprometamos a cumplir con la cuarentena y poder bajar la curva de contagio y prevenir la muerte de los salvadoreños”.

Aseguró que vetará “cualquier ley que nazca del Órgano Legislativo” que sustituya a la actual Ley de Emergencia.

Asimismo dijo que ya tiene un acuerdo con empresarios para reactivar la economía a partir de l 6 de junio.

La Asamblea Legislativa necesita 56 votos para superar el veto, lo que supondría que la nueva entrará en vigor, sin el apoyo del presidente Bukele.