Al entrar mi hermana disparó como si nada: «un helicóptero va a rociar veneno por la noche. Hay que cerrar ventanas y puertas». Luego revisando el WhatsApp leo un mensaje que es un acuerdo entre el Colegio Médico y el gobierno. Ambas noticias son falsas.

En estos días de mascarillas, guantes, pánicos, cuarentenas, medidas extremas, cierre de fronteras, de aislamiento forzado, muchos difunden falsas noticias que no son nada divertidas, sino que causan confusión, pánico, miedo, y desorientan a la población entre los mensajes y advertencias que se suceden a cada momento para detener el Covid19, que es el nombre oficial de lo que se llama genéricamente coronavirus.

El verdadero mensaje puede pasar de lado y por atender estas falsas noticias hasta podríamos caer en las garras de la pandemia.

Otro tipo de mensaje reprochable es el que utilice la pandemia para generar «crítica» política. Estos mensajes distractores se burlan del oponente político con el fin de obtener ventaja política electoral, ante las cercanas elecciones para elegir diputados y alcaldes.

No se trata de censurar o limitar la Libertad de Expresión, sino que se trata de que todos debemos colaborar de una u otra manera para mantenernos bien informados, cerciorarnos del origen del mensaje y parar la continuidad del alud de desinformación.

Tanto Twitter como Facebook, WhatsApp, e Instagram, las más populares, son los vehículos favoritos para difundir mensajes con falsa, distorsionada o desvalorativa información.

Otro tipo de información que desorienta son las llamadas «teorías de la conspiración». Aquí van los rumores sobre el origen que fue virus de laboratorio, que es inyectado por los grandes capitalistas, que de esta manera se evita la caída del capitalismo, que China y Rusia son los creadores, que China lo hizo porque tiene el remedio y va a venderlo caro, y un largo rosario de falsedades: lo que en realidad tenemos, sea cual sea el origen una emergencia mundial y a esta realidad debemos responder.

Así que cuando mi hermana entró con su novedad y tras leer el mensaje de WhatsApp, simplemente me dije: son falsos y al momento me propuse bloquearlos.

Se insiste y yo lo hago: confirmen el origen del mensaje si es redes sociales es falso, busquen las fuentes de información autorizadas, aunque muchos tienen la habilidad de distorsionarlas también, pero no está demás el ejercicio de buscar el origen de la información.

De estar bien, oportuna y debidamente informado estaremos mejor protegidos contra el Covid19, de lo contrario provocaremos otra consecuencia peor: caer en el miedo y la desesperación, que es como estar con doble enfermedad.

En sus manos está el buen manejo de la información que también salva vidas.

 

Néstor Martínez

Director Proyecto Edición Cero