Iván Escobar

Periodista EC

Todos sabemos que la mejor terapia para enfrentar una situación difícil, es el Arte. No obstante, se han preguntado ¿cómo están enfrentando los artistas salvadoreños la pandemia del COVID-19? Pues los espacios de desarrollo del arte – pocos por cierto – están cerrados, la cuarentena les ha obligado a los artistas al igual que gran parte de la población a confinarse, pero también a enfrentar una difícil situación, no solo emocional si no también limitantes económicas para ellos y sus familias.

El Centro Histórico de San Salvador hay una variedad de espacios de desarrollo de colectivos artísticos, así como el trabajo de artistas independientes en diversas ramas. Por ahora, músicos, estatuistas, dibujantes, artesanos, entre otros deben permanecer en sus hogares, atendiendo las medidas de seguridad.

Hablamos con cinco miembros del Taller de Dibujo Al Natural del Centro Histórico de San Salvador, luego de más de 48 días de aislamiento social. Todos coinciden en la importancia de resguardar la salud, pero también evidencian su preocupación ante los retos que denota la actual situación, a escala nacional y mundial.

Marcos Benjamín, coordinador del colectivo de artistas, pintores y dibujantes del taller, coincide en que el confinamiento o la cuarentena decretada, permite a todo artistas crear, innovar, explorarse así mismo. Y de hecho, él asegura que “como artista me ha vuelto mucho más creativo y el arte se ha convertido en mi mejor aliado. Creo que sin el arte no estaría tranquilo como lo estoy ahora, aunque faltan muchas cosa en mi casa”.

Debemos tomar en cuenta, que el artista, llámese: pintor, escritor, dibujante, escultor, fotógrafo, y demás expresiones, por lo general, una cuarentena o encierro no les afecta, podrían decir muchos, y de hecho su tiempo el artista lo vive en soledad, en encierro. Pero también debe entenderse que al igual que cualquier ciudadano requieren de apoyos económicos y en el caso salvadoreño, depender de un empleo “formal” para sobrellevar la vida y cumplir sus responsabilidades familiares.

 

No hay ingresos

Estos días, a muchos el encierro no les ha permitido ganar un dinero extra, a través del arte que saben desarrollar. Aunque los artistas han estado en las últimas semanas produciendo obras, desarrollando su creatividad, y lo más importante dejando un registro a través de su trabajo de cómo perciben la actual situación.

“Esta larga cuarentena es muy relativa para todos, a unos nos ha ayudado a dedicarnos un poco de tiempo a nosotros mismos, a lidiar con los caracteres familiares, pero también nos ha hecho vulnerables al temor, la zozobra, la especulación política. Y sobre todo nos ha creado ansiedades psico-somáticas que influyen a diario en la conducta”, precisa Marcos.

 

Los niños y el arte

El taller de dibujo al natural, en los últimos meses ha sesionado en el local de la Casa de la Cultura del Centro de San Salvador, pero ya tienen muchos años de frecuentar espacios, así como el trabajo en la vía pública, y en los últimos meses también integraron el colectivo SINERGIA, con el cual llevan a cabo exposiciones y diversas actividades relacionadas con el arte.

El taller está integrado por artistas consolidados y emergentes, por hombres y mujeres que aman el arte, y también por Cristina Alfaro, una niña de 12 años, quien ha destacado en la pintura, en particular en la técnica de acuarela, y que es hoy en día una artista que avanza con esfuerzo y sacrificio en su trabajo. Apoyada por sus padres y el colectivo, desde los ocho años, ha conocido el trabajo de sus compañeros y ha aprendido e intercambiado experiencias.

Respecto a la situación, es clara que como niña el confinamiento “es bueno, ya que nos estamos protegiendo y pasando tiempo con la familia, aunque es muy perjudicial en forma educativa, ya que el país no estaba listo para la educación on line”, señala.

Hay que tener en cuenta, que la cuarentena no solo está afectando a la micro, pequeña, mediana y gran empresa, ni a los emprendedores y trabajadores a cuenta propia, que ya son miles las pérdidas hoy en día, también nuestra niñez y adolescencia está enfrentando una dura realidad, ya que la “marginación digital” está en su apogeo, y la educación no está llegando a aquellos que carecen de los recursos o las herramientas para cumplir con los nuevos requerimientos.

Esto lo advierte, Cristina, quien añade que en su caso es un esfuerzo extra, pero ha logrado canalizar lo negativo al tener “más tiempo para pensar y dibujar”. Es decir, el arte está ayudándole, aunque muchos no viven una misma realidad.

 

Fragilidad social

Los miembros del colectivo están claros que la situación es delicada, y enfatizan en que quedarse en casa, es obligatorio y necesario. Ellos están canalizando la situación a través del arte, pero están claros que “este virus ha venido hacer lo que nadie puedo hacer en este mundo globalizado y es que las familias se han unido”, considera Ginobel Castillo, que eso es positivo, pero también conlleva la superación de otras cosas.

“Para algunos padres de familia ha sido difícil la convivencia, no están acostumbrados a estar todo el día juntos, ni mucho menos hacer las funciones que tienen los maestros con los niños”, expresa, y añade que esto se refleja en la desesperación para cumplir las tareas con sus hijos, cita como ejemplo.

Alberto Ponce, opina que la organización de los artistas es fundamental para enfrentar la situación, de lo contrario vendrán mayores problemas y pondrán en más riesgo a las personas, y los artistas no están exentos de las afectaciones.

“En el arte en nuestro país surge esa reflexión de la necesidad de asignarle la importancia y recursos que se merece”, considera Ponce. Para Carlos Aguilar en El Salvador los gobiernos no se han preocupado por el arte. “Quiérase o no, el arte es una de las mejores herramientas o armas que ustedes pueden tener para mantener una buena salud mental, y así evitar caer en ansiedad, estrés y depresión”, enfatiza.

Ponce insiste en que estamos ya en la era digital, lo que significa que los desafíos como sociedad son mayores. “Ahí es donde nos damos cuenta de las limitantes que tenemos, la importancia de estar unidos como colectivos o miembros del sector artístico es vital para crear conciencia a toda la población”.

Sin ser pesimista, si no realista Aguilar también está claro que el apoyo al arte hoy en día, no existe, y luego de esta crisis no hay signos favorables. Como todo sector afectado, advierte que “al terminar esta pandemia, sea mañana o dentro de dos años, la gente va estar interesada solo en cubrir sus necesidades básicas y no en comprar arte”.

 

 

Pintura de Cristina Alfaro

 

 [Fotografías cortesía del Taller de Dibujo al Natural]