Iván Escobar

Periodista / EC

María de Baratta fue una de las grandes intelectuales salvadoreñas que legó herramientas importantes, que hoy permiten a los salvadoreños conocer la riqueza lingüística y popular de su tierra, es la conclusión a la que llegó el investigador Rafael Lara Martínez.

“El Museo Nacional se recuerda más a Pedro Geoffroy Rivas, que a María de Baratta”, consideró el investigador durante su charla virtual brindada esta noche, en la cual presentó su última investigación “Ciencia versus Consciencia”, o como él lo define “adivíname esa, que ya te la dije”.

En la ponencia virtual de este viernes 22, organizada por la Casa de la Cultura El Salvador, con sede en Washington, Estados Unidos; y Galería Pandora, Lara Martínez además adelantó que está trabajando en otros dos esfuerzos literarios, encaminados a rescatar la memoria y el legado lingüístico de María de Baratta, una las grandes intelectuales salvadoreña de los años 20´s, del siglo pasado.

María de Baratta, desde joven recopiló la lengua Náhuat, así como melodías, realizó un amplio registro de bombas y adivinanzas salvadoreñas, que permiten conocer el desarrollo de la lengua popular salvadoreña y sus aportes.

El libro: “Ciencia versus Consciencia”, de Lara Martínez, se basa en el legado de 365 adivinanzas, es decir todo un legado lingüístico de María de Baratta.

“Explora la creatividad de la lengua salvadoreña…a través de la recopilación de 365 adivinanzas que realizó la antropóloga y lingüista María de Baratta”, resaltó.

Esta es la cuarta charla virtual que desarrolla Lara Martínez, en la cual aborda el aporte de escritores salvadoreños, y cómo desde la literatura pueden encontrarse elementos para entender la realidad actual.

En esta oportunidad, el autor y uno de los principales estudiosos de la lengua náhuat en la actualidad, radicado en Comala, Nuevo México, compartió con su público de sus investigaciones destacando que “la lengua coloquial salvadoreña, es lo que estoy investigando”, mientras compartió diversas adivinanzas, herencia de María de Baratta, y que hoy es necesario rescatar para entender el desarrollo y comportamiento del lenguaje salvadoreño.

Con estas investigaciones Lara Martínez, espera que las personas conozcan de cerca este trabajo de grandes hombres y mujeres, y entender, por ejemplo, que a través de la adivinanza el objetivo no es comunicar, sino confundir, pero con el fin de aprender y fomentar la creatividad, explicó.